Juan José, José Luis, Sandra y Vanessa son cuatro jóvenes autistas que comparten diagnóstico y cartel en la campaña de Autismo España de este año ‘Somos infinitos’. La gran variabilidad del autismo convierte a cada uno de ellos en seres únicos y distintos. Por ejemplo, José Luis tiene una dicción perfecta y quiere ser actor de doblaje, mientras Sandra no tiene comunicación verbal y precisa de sistemas alternativos de comunicación o de la ayuda de una mediadora.
El autismo es un espectro, por lo que las personas pueden experimentar rasgos en diferentes niveles, o que estos fluctúen con el tiempo. De este modo, las personas con TEA comparten unas dificultades troncales que afectan a la comunicación, la interacción social y la flexibilidad de comportamiento y de pensamiento.
Este colectivo se enfrenta a esas barreras «con diferentes herramientas o diferentes capacidades en función del grado de autismo que puedan llegar a tener», según explica la responsable de Comunicación de Autismo España, Amparo Rey, en una entrevista a Servimedia. «Tenemos a personas que a lo mejor tienen mucha sensibilidad a los estímulos sensoriales y otras que, por el contrario, se sienten atraídas por el ruido o por la luz».
CON ALMA DE ACTOR

Cuatro protagonistas de la campaña
Este es el caso de uno de los jóvenes que protagonizan la campaña, José Luis Sancho, un segoviano de 23 años al que le fascinan los focos y las cámaras. Cuenta su madre que desde niño siempre quiso ser director de cine y actor de doblaje. Por eso, cuando le llamaron para formar parte de esta iniciativa se mostró encantado. “No me puse nada nervioso porque ya había participado en la gala del 30º aniversario de Autismo España y para mí esto es una gran experiencia”, confiesa Jose Luis a Servimedia. Si se le pregunta qué es para él ser autista, es claro y directo: “Es algo normal porque yo nací así”.
Su madre, Azucena, relata, con orgullo, que gracias al apoyo de la Asociación Autismo Segovia pudo estudiar en centros de educación ordinaria. «José Luis hizo una formación básica de panadería, y ahora está haciendo un Grado Medio de Pastelería, panadería y confitería». De hecho, en la actualidad se encuentra trabajando en periodo de prácticas en un horno obrador. «Hago rosquillas, crema pastelera o también ponche segoviano, que es el postre típico de Segovia”, explica este joven que no descarta la idea de formarse en Imagen y Sonido para cumplir su sueño de dirigir cine, donde también hay que saber hornear al punto una buena historia.
ASISTIR A UN CENTRO DE DÍA
Juan José Garrido también protagoniza la campaña de Autismo España de este año. Este madrileño de 22 años acude a diario a un centro de día de la Fundación Aucavi, donde le proporcionan cualquier tipo de apoyo específico que pueda necesitar.
«El autismo me da dificultad para algunas cosas, como, por ejemplo, me cuesta quitar algunos pensamientos de la cabeza, y tengo más dificultad para relacionarme y decir lo que quiero», reconoce este joven. Al igual que su compañero de campaña, Juan José tampoco ha sentido nervios y se muestra «encantado con la experiencia».
En línea con las demandas de la Confederación Autismo España, la directora del centro de día, Cristina Lope-Heredia subraya que «cada persona tiene un desarrollo y unas necesidades diferentes, y por lo tanto cada programa de atención es diferente y personalizado. No puede ser de otra manera».
Así, este madrileño tiene una semana programada al detalle. «Me lo paso fenomenal: los lunes piscina, los miércoles hago deporte y juegos, los jueves cocina y los viernes voy polideportivo», enumera Juan José. Entre estas actividades además acude desde hace tres años a un conocido supermercado donde se encarga de «quitar los papeles de los zapatos y colocarlos en cajas».
José Luis y Juan José son dos personas con idéntico diagnóstico, pero con recorridos vitales diferentes lo que refrenda el lema de la campaña de Autismo España 2025: ‘Somos Infinitos’.
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