Wenqi y Jia Haixia son dos amigos de la infancia de la aldea china de Yeli. Ambos tienen discapacidad: Wenqi perdió sus brazos cuando sufrió una descarga eléctrica con tres años y Haixia nació con una ceguera en un ojo y perdió la visión del otro tras un accidente laboral en el año 2000.

Juntos han transformado un terreno de piedras y tierra seca en un bosque con más de 10.000 árboles que ellos mismos plantaron a lo largo de dos décadas. Lo hicieron solos, guiándose y sosteniéndose uno al otro. «Tú serás mis brazos, yo seré tus ojos», se dijeron, según han explicado a la CNN en un documental.
Comenzaron la tarea en 2002 con la esperanza de recuperar el paisaje natural contaminado que rodeaba la aldea. En el primer año plantaron 800 árboles, pero solo sobrevivieron dos. Sin embargo, perseveraron y desviaron un arroyo para mojar la tierra y dotar de agua a la zona.
Inicialmente, pensaron que plantar árboles no sólo mejoraba la zona sino que además podía suponer una pequeña fuente de ingresos, ya que el gobierno local les paga una ayuda económica por mejorar el entorno medioambiental.
Sin embargo, no han llegado hasta aquí por el dinero. «Puede que seamos pobres, pero estamos muy contentos espiritualmente. Hay más de 10.000 árboles. Son como soldados verdes. Protegen nuestra hermosa aldea», subraya Haixia. «Cada árbol es un purificador de aire».
La discapacidad de cada uno no ha sido obstáculo. Por separado no podrían haber conseguido levantar un bosque de 10.000 árboles pero juntos lo han hecho posible. Wenqi lleva en la espalda a su amigo cuando tienen que atravesar parte del río o caminar sobre terrenos complicados. Cuando llega el momento de plantar, él es quien mira mientras que Haixa abre la tierra y coloca los pequeños árboles para que crezcan y sigan extendiendo el color verde cerca de su aldea.
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